Enero / 2019

Reciente publicación acerca de las nuevas aplicaciones clínicas del colágeno en reumatología

En la revista chilena de reumatología se publicó recientemente el artículo denominado:
“Colágeno: Nuevas aplicaciones clínicas en reumatología”.
Las autoras de este trabajo fue la Dra. Yunchoy Sánchez, junto a Carolina Cuevas y Michelle Zeppelin.
Acerca del mismo artículo es que consultamos a las autoras, para que nos expliquen del interesante tema.

¿Cuál es el objetivo de la publicación?
Esta revisión tiene como objetivo aclarar qué es el colágeno, su constitución estructural molecular, el rol que cumple en nuestro organismo y revisar las indicaciones propuestas por la literatura, tanto para la profilaxis como el tratamiento de cuadros reumatológicos de alta prevalencia o impacto funcional, como son Artrosis, Artritis Reumatoidea y Osteoporosis.

Para entender mejor, consultamos a las autoras acerca del tema principal: ¿Qué es el colágeno?
El colágeno es una proteína y existen descritos 28 tipos. Estos se clasifican en tres grupos según su ensamblaje: fibrilares, no fibrilares y colágenos asociados a fibras; y pueden llegar a constituir el 30% del total en un individuo. El colágeno tipo I provee estabilidad mecánica y estructural a tejidos como tendones, huesos, arterias y piel. El colágeno tipo II es el componente mayoritario del cartílago, los discos intervertebrales, el humor vítreo, dientes y huesos. El colágeno tipo III forma fibras reticulares y es parte del estroma de los órganos. El colágeno tipo IV es un colágeno no fibrilar que constituye la lámina densa de la lámina basal y tiene un rol como barrera de filtración. El colágeno VII tiene ancla dermis-epidermis, manteniendo la integridad de la piel. En humanos, el colágeno tipo X se encuentra solamente en el cartílago hipertrófico, siendo un factor importante para la osificación endocondral. El colágeno tipo XIX se expresa en las neuronas del sistema nervioso central y en las sinapsis hipocampales.
Por otra parte el colágeno hidrolizado es un producto obtenido a partir de la ruptura de los enlaces peptídicos de los aminoácidos a través de hidrólisis enzimática, con el fin de obtener péptidos más pequeños que puedan disolverse en agua fría y así facilitar su digestión y absorción a nivel intestinal. Ante la duda de usar presentaciones hidrolizadas o no hidrolizadas, lo que se considera es la digestibilidad de las primeras, pero a favor del Colágeno tipo II de origen avícola por vía oral. Este último demuestra una mejoría en la tolerancia inmune, al controlar las citoquinas proinflamatorias y aumentar las antiinflamatorias, lo que se evidencia clínicamente como supresión de respuesta inflamatoria autoinmune. Sin embargo, no debe perderse de vista al subtipo de colágeno que se va a utilizar, considerando la distribución de éste en los distintos tejidos.

Considerando las completas respuestas previas, entonces consultamos de forma específica respecto del rol del colágeno en reumatología.
¿Qué aplicaciones puede tener el colágeno en cuadros clínicos reumatológicos?

  • La osteoartritis es una enfermedad degenerativa articular, que lesiona al cartílago hialino compuesto por colágeno tipo II, y al hueso subcondral, donde destaca el colágeno tipo I. La información disponible indicaría que a mayor precocidad en el inicio del tratamiento se obtendría una mejor respuesta. Se sabe que una dosis diaria de 8 g aumenta las concentraciones plasmáticas de glicina y prolina, y que 12 g diarios promueven una mejoría significativa de los síntomas. No se ha establecido aún la dosis ideal.
  • La artritis reumatoide es una enfermedad inflamatoria sistémica autoinmune, la inflamación de la membrana sinovial genera erosiones óseas subcondrales que se evidencian con deformidad articular.
    La evidencia señala que la génesis artritogénica comienza con una respuesta autoinmune a Colágeno II, lo que genera complejos inmunes en la superficie articular. Esto desestabiliza al cartílago, atrae a las células proinflamatorias y da como resultado una respuesta neoinmune.
  • Osteoporosis es una enfermedad caracterizada por una disminución de la densidad mineral ósea, lo que aumenta el riesgo de fractura. Múltiples estudios se han enfocado en el gen que codifica colágeno tipo I (COLIA1). La suplementación con péptidos específicos de colágeno se asoció con un cambio favorable en los marcadores óseos, lo que indica una mayor formación ósea y una menor degradación ósea.

El colágeno es un nutracéutico sintomático de acción lenta, que a la fecha ha evidenciado ser bien tolerado y no presentar signos de toxicidad, ni en animales, ni en humanos. Sin embargo, no ha demostrado modificar el curso de la osteoartritis y la artritis reumatoidea. Existe evidencia a favor de que el tratamiento con colágeno supera en efectividad a los glucosaminoglucanos en los cuadros de osteoartritis y resulta efectivo al disminuir la actividad con mejoría de la funcionalidad en artritis reumatoidea.

Agradecemos y felicitamos a todo el equipo que desarrolló este trabajo.